Los viajes astrales se pueden vivir de forma involuntaria tras una experiencia traumática (accidentes, enfermedades graves, experiencias cercanas  a la muerte), y también se pueden provocar. Es el método más certero para separar el alma del cuerpo momentáneamente. No conlleva ningún peligro y es posible experimentar sensaciones que no vivirás de otro modo. No es fácil conseguirlo, requiere de práctica y paciencia, pero te enseñamos los pasos principales que debes seguir:

 

Relájate

Un viaje astral tendrá éxito si se prepara justo al despertar o antes de quedar dormido. Nunca en ningún otro momento. Debes sentirte aletargado. Es importante estar solo, con las luces apagadas y en absoluto silencio. Si duermes con alguien deberás ir a otra habitación. La postura es la siguiente: tumbado bocarriba y con los ojos cerrados. Cualquier movimiento que hagas puede arruinar la experiencia. No cambies de postura y mantente siempre totalmente relajado; en paz. No te quedes dormido, pero tampoco intentes estar totalmente despierto. Se trata de un punto medio que experimentamos cada noche pero que resulta difícil de controlar.

 

Contrae los músculos

Vas a tener que repetir dos acciones: contraer los músculos y relajarlos de nuevo, así durante un buen rato. Sin parar. Hazlo de forma natural y tranquila, no fuerces. Empieza con el dedo gordo de cualquiera de tus pies y poco a poco ve subiendo hasta la cabeza. También es necesario que respires y exhales para centrar tu mente en esta actividad. Entrarás en un estado de paz previo al viaje extracorpóreo. No pienses constantemente en separar el alma de tu cuerpo, obsesionarte puede llevar tus planes al traste.

 

Entra en estado de hipnosis

 

Deja fluir tu mente, sigue con los ojos cerrados y relajado. Haz tu tu cabeza viaje hasta otras partes del cuerpo. Por ejemplo de nuevo hacia el dedo gordo de tu pie. Lo tienes que contraer otra vez, pero mentalmente. No lo hagas de forma corpórea. Puede funcionar también si imaginas tu mano abriéndose y cerrándose. Cuando consigas que parezca muy real debes hacerlo con otras partes de tu cuerpo. Así serás capaz de manejar tus músculos usando sólo el cerebro.

 

Siente la vibración

 

Vas a notar que tu cuerpo comienza a temblar. Pequeñas vibraciones que puedes llegar a sentir como espasmos involuntarios. No te asustes, es algo normal que no supone ningún peligro. De hecho te puede ocurrir durmiendo sin que experimentes un viaje astral.  Significa que tu alma se separa del cuerpo. Cuando lo notes imagínate la habitación en la que estás tumbado y mueve tu cuerpo mentalmente para salir de la cama, es lo mismo que hacías al mover los músculos pero a gran escala. Este es el momento clave: podrás andar alrededor de la habitación y observar tu cuerpo dormido, como si fuese el del otra persona. Si has llegado a este punto debemos darte la enhorabuena: has empezado el viaje astral.

 

Experimenta

 

Al principio tus viajes astrales serán muy breves. Despertarás sin pretenderlo y te enfadarás. Pero no debes dejar de intentarlo, con práctica y concentración acabarán durando más tiempo. Tienes que explorar el plano astral. La primera vez basta con reconocer tu forma corpórea y trastear en la habitación. En ocasiones posteriores puedes viajar a otras partes de casa. Y cuando seas un veterano en esto de los viajes astrales estarás capacitado para ir a lugares lejanos. No existen límites en el plano astral. Tu alma es libre.

 

Te hemos explicado cómo hacer un viaje astral, pero ahora te toca practicar a ti. No hay un único camino, este es el más recomendado, pero también puedes dejarte guiar por lo que dicte tu alma. Intenta escucharla y sigue sus consejos. No desesperes, puede costarte meses experimentar tu primer viaje y años dominarlo del todo.

One comment

  1. Hace como 15 días,
    un día que estaba especialmente receptivo
    a este mundo espiritual,
    me detuve en vuestro canal;
    sorprendido que no lo pude cambiar,
    y os llamé sin parar.
    Hablé con dos magníficos videntes,con esperanza:
    Iván Pelegrín y cristina Constanzza.
    Del tema que me ocupa fue con Iván,
    de la poesía,
    de un libro escrito que a la luz no salía.
    Y con sus cartas, con su videncia,
    me animó a vivir la experiencia.
    Por esto Iván quiero dedicarte unos versos,
    sí a ti, al hombre, al vidente,
    a tu ser tan inteligente.
    Iván, hombre salao, gracioso,
    y no menos bondadoso.
    Tarotista tan bueno como el mejor,
    que igual otro hombre así a la tele no vino,
    por eso le decimos,
    Iván el adivino.
    Adivino y Divino,
    si Iván, un Angel en la tierra,
    un sol, una luz, para los televidentes,
    que por eso no te vas de nuestras mentes.
    Pero lo que yo más valoro
    es que te das, te entregas para ayudar a la gente,
    con todo tu corazón,
    con toda tu alma,
    con toda tu mente,
    por eso con toda mi alma te digo:
    Iván ¡ PEDAZO DE VIDENTE!

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